Evripidis and his Tragedies y Nine Stories en Teatro del Arte. Madrid, 4 de febrero de 2017.

La ligereza amable de las canciones de Nine Stories son una suerte de fenómeno poco usual en el pop español. En esta formación/seudónimo la expresión cancioncillas puede usarse como piropo o como adjetivo, sin que sea menosprecio, porque es así. Nacho Ruiz hace de la pequeñez virtud y suena delicado, preciosista y perfectamente portátil. Igual que los tocadiscos de transportar a la playa. Entre tanto, piel de gallina.

Los desastres merecen una mano era de perpetuarse sin arruinarte nuestra vida y, aunque Evripidis Sabatis los ha rebautizado como Tragedias, nos está tocando una relación de infortunios relacionados con los desaires vitales, sexuales, sentimentales y a saber qué más. Tragedias por otro lado tan cotidianas como bohemias, que resistiríamos apenas cinco minutos. Y tal vez por simple coherencia, o porque no le da la gana, no se vuelve tan petardo como Divine, pero podría. Y bailaríamos como cervatillos recién nacidos las desgracias de cada mañana, los viajes baratos, los amores adolescentes y las hipocondrías. Y en realidad lo hacemos. Y nos emocionamos con el sonido viejo que parecía olvidado, con los coros perfectos de Doble Pletina, tan en su papel, y con el fantasma improbable de Burt Bacharah aplaudiendo complacido en la última fila.

Si quieres contar algo...